Resultados de una blefaroplastia

Desde la primera consulta, cirujano y paciente deben discutir a fondo no sólo el procedimiento en sí, sino los resultados que se esperan obtener con él y los motivos que han llevado al paciente a pasar por el quirófano. Es vital que el propio paciente se haya mirado bien al espejo y tenga claro qué es lo que quiere mejorar. A continuación, el cirujano procederá a evaluar las facciones del paciente para valorar hasta qué punto puede llegar la corrección. El tipo de cirugía a emplear se decidirá considerando esta evaluación, el historial médico del paciente, su estado de salud general, la edad y la textura de su piel.

Debemos mantener unas expectativas realistas en todo momento, ya que la blefaroplastia puede ayudar en gran medida a mejorar el aspecto del párpado, pero no conseguir que sea perfecto. La cirugía de párpados no está indicada para problemas como la decoloración de la piel ni para otras alteraciones similares, ya que no puede resolverlos. Sin embargo, con ella podemos mejorar el aspecto de las arrugas de la parte exterior de los párpados, aunque no eliminarlas completamente. La blefaroplastia logra que el área que rodea los ojos presente un aspecto más juvenil y descansado, y dependiendo de los avances médicos y el tipo de procedimiento empleado, podemos optar por someternos a otra cirugía al cabo de entre 5 y 20 años.

Podremos apreciar los resultados finales varias semanas después de la operación, pero las líneas de las incisiones pueden tardar hasta un año en afinarse.